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En Podor con los Poulaar II

11 de diciembre de 2010 Héctor López Rubio

Siento el frío del amanecer dentro de mi sábana-saco y me levanto con el primer rayo de sol. Puedo contemplar la actividad en Golleré desde el tejado en el que he dormido. Un aseo con cazos de agua y un sobrio desayuno a base de café soluble y pan y a funcionar. El equipo de Construye Mundo comienza la jornada con energía y buen humor. Mou, Sam, Harouna, Samba y yo mismo. Nuestro primer destino: Roumde Diambe, un pequeño poblado tribal cercano a la carretera. Nos recibe una pequeña comitiva que enseguida nos muestra la consecución del proyecto: 30 corderos en su cerca, que han sido engordados y se venderán dentro de un mes. Comprarán nuevos corderos(autosostenible) y el beneficio lo utilizarán para las diversas actividades que el CGC realiza en beneficio de la comunidad.

Continuamos camino hasta Thilouki. Para acceder a este poblado hay que recorrer una pista de 12 km. Este es un CGC muy dinámico. La Facilitadora está fuertemente implicada y todas las comisiones funcionan con fuerza. Han creado un almacén de arroz y otros alimentos básicos, lo que evita tener que desplazarse a cada familia hasta Galoya. Ni que decir tiene que aquí nadie tiene coche, se mueven en burro o la mayoría de las veces a pie. Ahora han alquilado 2 caballos que han trasladado toda la mercancía de una vez hasta el pueblo. También ha beneficiado a los habitantes de las aldeas vecinas, que actualmente también compran aquí. Se han constituido en Grupo de Interés Económico(figura con ventajas fiscales en Senegal) y han accedido a un microcrédito de Tostan.También nos proponen rehabilitar un dispensario para hacer pequeñas atenciones sanitarias y asistir partos. Las mujeres tienen que desplazarse 100 km hasta Ndioum para dar a luz, asumiendo grandes riesgos en el camino, a veces con fatal desenlace. Cuentan con una matrona y una auxiliar. Nos entusiasma la idea de apoyar esta iniciativa que sin duda salvará vidas.Nos invitan a compartir un sabroso Tiboudiene antes de partir.

Nuestra próxima parada es Galoya. Nos reciben entusiamados. Cuando veo lo que han hecho el entusiasmado soy yo. Han ganado al desierto media hectárea, con una tubería de agua y 3 grifos. Han sembrado lechuga, cebolla, tomate, zanahoria, pepinillo y no se cuantas cosas más. 82 personas trabajan este campo en grupos de 10, que se encargan de parcelas de 40 m2.Pagan 50 cfa por cada cubo de agua y 500cfa para el sostenimiento del CGC. Las hortalizas son para autoconsumo y venta, en 2 cosechas al año. No puedo evitar dar saltos de alegría al ver lo que esta gente está haciendo para salir adelante. Y me siento feliz de que Construye Mundo halla podido echarles una mano.

Seguimos viaje hasta Ngouye, a orillas de un afluente del río Senegal(significa “nuestra piragüa”, en wolof). Este proyecto también nos apasiona. Apoyamos la creación de una cooperativa de arroz con el fin de que los agricultores de la zona no sean víctimas de los bana-bana, especuladores que les compran el arroz a precios muy bajos por su incapacidad de almacenarlo, y vuelven a vendérselo en época de escasez a precios desorbitados. Disfruto viendo los sacos de arroz de 50 kg, apilados en el almacén, sabiendo que a esta gente no les va a faltar el alimento y que venderán el excedente al precio que ellos decidan, sin imposiciones. También son GIE y disfrutan de un microcrédito. Además forman parte de la Federación de CGCs de Podor, lo cual les permitirá crear una mutualidad y tener acceso a financiación bancaria permanente.

Cae el sol en las arenosas tierras del antiguo Reino de Fouta, que se extendía por el Sahel occidental, incluyendo parte de la actual Mauritania. Cenamos sentados en el suelo, comiendo todos de un gran plato, utilizando la mano derecha(soy zurdo) y completamente a oscuras. No sabéis lo difícil que resulta. De vez en cuando alguien pone un trozo de carne delante de mi. Siento una gran paz con esta gente. Mi experiencia personal con el Islam en el entorno del Sahara ha sido siempre positiva. Gentes hospitalarias, bondadosas, generosas, familiares, pacíficas, respetuosas…

Viajamos a Bito en la oscuridad de la noche por una pista infernal de más de 30 km. El primer tramo está inundado y albergamos dudas acerca de si podremos continuar camino. Harouna baja del coche y camina dentro del agua durante 100 metros para comprobar que el vehículo puede continuar la marcha. Sorteamos cientos de agujeros en la tierra. Aparecen pistas alternativas a la pista en lugares infranqueables. Una patrulla del ejército nos detiene y comprueba nuestros documentos con seriedad. Al saber que somos de Tostan y Construye Mundo, una gran sonrisa ilumina sus caras y proseguimos camino.

Bito descansa en la orilla Senegalesa del río Senegal. En la rivera opuesta, Mauritania. No hay electricidad en Bito. La segunda cena del día de nuevo en la oscuridad. Me río mucho con los Diola(Mou y Sam). Su etnia reside en Casamance, al sur del país. Creo que casi nunca han visto uno por aquí, tan lejos. Nos reunimos con el CGC(15 mujeres y 2 hombres, esto sí que es apoyar el empoderamiento de la mujer) en total penumbra(les digo que nunca olvidaré sus caras,je,je) y hablamos del banco de arroz que quieren crear aquí el año que viene para evitar desplazarse a por alimentos familia por familia. Tienen almacén y están bien organizados en Comités. Construye Mundo les apoyará.

Nos colocan unas colchonetas sobre un pequeño talud de tierra y los Diola y yo dormimos al raso. El aire es fresco y limpio y las baterías de mosquitos arrecian en su ataque con munición-malaria. Las miles de estrellas que jalonan el cielo me hipnotizan. Cada estrella fugaz se suma a decenas de deseos. La Vía Láctea cruza el cielo y la sigo hasta el País de los Sueños…

Mira todas las fotos con los poulaar en: http://www.flickr.com/photos/construye_mundo

Tags: testimonios, experiencias , viajes de seguimiento CMundo, proyectos en Senegal, comunidades